Quito, 02 de septiembre (PrensaLatina).-
Alemania asumió oficialmente la presidencia rotatoria del Consejo de
Seguridad de la ONU, por un mes y reconoció que una de sus prioridades
es el aislamiento del gobierno de Siria.
El ministro alemán de relaciones exteriores, Guido Westerwelle, señaló que también pretende dar mayor protagonismo al papel de la Liga Árabe, como socio importante de las Naciones Unidas y en lo que denominó como la democratización de los países árabes.
Alemania forma parte del grupo de diez miembros no permanentes y sin derecho de veto, que son reemplazados de forma rotatoria en el Consejo, y abandonará ese órgano a finales de 2012, aunque Berlín volverá a solicitar su presencia en la máxima instancia de decisión de la ONU.
Estados Unidos y sus aliados europeos y del Oriente Medio tratan de utilizar el Consejo para incrementar las presiones contra el gobierno de Bashar Al Assad, pero Rusia y China con su poder de veto han impedido la aprobación de resoluciones que impliquen una agresión militar.
Los cancilleres de Francia, Laurent Fabius, y del Reino Unido, William Hague, dijeron el jueves pasado en la sede de la ONU que consideran cualquier opción para el conflicto en Siria, incluso el establecimiento forzoso de una llamada zona de seguridad en ese país. Hague admitió que la imposición de esa área, solicitada por Turquía, requiere de una intervención militar, y señaló que no descarta ninguna opción para el futuro, por lo que es necesario tener listo un plan de contingencia para un amplio abanico de escenarios.
Fuente: Agencia Andes
El ministro alemán de relaciones exteriores, Guido Westerwelle, señaló que también pretende dar mayor protagonismo al papel de la Liga Árabe, como socio importante de las Naciones Unidas y en lo que denominó como la democratización de los países árabes.
Alemania forma parte del grupo de diez miembros no permanentes y sin derecho de veto, que son reemplazados de forma rotatoria en el Consejo, y abandonará ese órgano a finales de 2012, aunque Berlín volverá a solicitar su presencia en la máxima instancia de decisión de la ONU.
Estados Unidos y sus aliados europeos y del Oriente Medio tratan de utilizar el Consejo para incrementar las presiones contra el gobierno de Bashar Al Assad, pero Rusia y China con su poder de veto han impedido la aprobación de resoluciones que impliquen una agresión militar.
Los cancilleres de Francia, Laurent Fabius, y del Reino Unido, William Hague, dijeron el jueves pasado en la sede de la ONU que consideran cualquier opción para el conflicto en Siria, incluso el establecimiento forzoso de una llamada zona de seguridad en ese país. Hague admitió que la imposición de esa área, solicitada por Turquía, requiere de una intervención militar, y señaló que no descarta ninguna opción para el futuro, por lo que es necesario tener listo un plan de contingencia para un amplio abanico de escenarios.
Fuente: Agencia Andes
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